HISTORIA DE UNA PASIÓN III
El monte sobre el papel: cómo se organizaba una batida

La organización de una batida al jabalí es una operación compleja que requiere una cuidadosa planificación. Es necesario perfilar meticulosamente el área a batir, el perímetro de la zona, la distribución de los puestos de tiradores y ojeadores, los recorridos de las realas, los distintos accesos… Para ello, es imprescindible adquirir un conocimiento preciso de la topografía y características del terreno, además de tener experiencia acerca de los comportamientos de la presa en su hábitat natural. Igualmente, es necesario coordinar las actuaciones preparatorias previas, tanto a nivel de equipos como administrativos. En este sentido, hay que destacar la participación de los hermanos Isaac y Víctor Martínez López, de Calzada de la Calatrava (Ciudad Real), que se encargaron durante muchas temporadas de suministrar las rehalas con una eficacia y competencia extraordinarias.

Antonino Maciá tenía una extraordinaria aptitud para integrar estos factores, y por ello se dedicó durante años a diseñar y planificar los ganchos y batidas, con el auxilio de otros integrantes de la Peña (como Francisco Hernández -Pao- y Javier Maciá), trazó minuciosamente planos detallados de las áreas a batir, así como la distribución de los puestos. La mayoría de estos documentos obran en poder del veterano peñista Francisco Hernández, quien los conserva perfectamente clasificados por zonas y fechas. La distribución de estos eventos puede resumirse cronológicamente (y por áreas) de la siguiente forma:

1972
Hoya Matea (posiblemente, la primera batida organizada plenamente por la Peña), Quemado de Garrido.
1973
Borregueta, Quemado de Garrido, La Milaria.
1974
El Piojo, Quemado de Garrido. Las Huesas, La Milaria, Piinarejos.
1975
El Piojo, Quemado de Garrido, Cabezo del Moro, La Milaria, Pinarejos.
1976
El Piojo, Quemado de Garrido, Pinarejos, La Milaria.
1977
El Rebollo, La Silla.
1978
Los Taconeros, La Silla, Barranco de la Mosca-Ardacheras.
1979
Los Taconeros, La Silla.
1980
Quemado de Garrido, Barranco de la Mosca-Ardacheras, La Milaria.
1981
La Silla, El Piojo, Barranco de la Mosca-Ardacheras, El Manzanero, La Milaria.

De todos estos eventos, quizá el más importante fue la batida que tuvo lugar en el Quemado de Garrido en abril de 1976. Se acotó un amplísimo perímetro, con una línea travesera transversal, distribuyéndose un total de 160 puestos.
Durante la década de los 80, la Peña Jabalí, plenamente consolidada, se desarrolla y diversifica sus actividades. En vistas de la importancia que el núcleo original ha adquirido, la Peña inicia trámites para su conversión efectiva en sociedad deportiva.
El acta fundacional de la sociedad está fechada el 12 de septiembre de 1980 y en ella consta que el grupo original de la sociedad propone la constitución de un club deportivo que se dotará de un estatuto y un reglamento acordes con lo dispuesto por la Federación Española de Caza. Los firmantes de esta acta fundacional fueron:
Juan Alfaro Fort
José Clemente Martínez
Francisco Hernández Cuenca
ANTONINO MACIÁ VICENTE
Deogracias Ruano Villaplana
Manuel Tamarit García
Rafael Tomás Rivera
Fernando Rodríguez Díaz
Francisco Navalón Navarro
Alfonso Andújar Herráez
Vicente González González
Antonio Jiménez González
Juan del Rey Sánchez
José Luis Sánchez Honrado
J. Manuel Tamarit López
Javier López Gómez
Enrique Ibáñez Martínez
En este documento fundacional se propone la primera junta directiva como club deportivo. Esta junta estaba compuesta por las siguientes personas:
PRESIDENTE.- Manuel Tamarit García
VICEPRESIDENTE.- Juan del Rey Sánchez
TESORERO.- Javier López Gómez
SECRETARIO.- Francisco Navalón Navarro
La Peña Jabalí, a partir de este momento, inició el proceso para su constitución efectiva en sociedad deportiva. En septiembre de 1981 se presenta ante notario un acta para elevar al Consejo Superior de Deportes, a través de la Federación Nacional de Caza, el acta fundacional de la sociedad y los documentos pertinentes para su inscripción en el registro de sociedades. Se adjunta al acta un primer presupuesto para la temporada de caza 1981-82. En este presupuesto se realiza una estimación de gastos cifrada en 70.000 pesetas, desglosados en gastos de temporada (40.000 ptas.), administración (20.000 ptas.) e imprevisto (10.000). El capítulo de ingresos se cubriría hasta dicho importe exclusivamente a partir de las aportaciones de los socios. Firman este documento Francisco Navalón Navarro, Deogracias Ruano Villaplana, José Manuel Tamarit López, Juan del Rey Sánchez, Manuel Tamarit García, Juan Luis Tomás Simón y Antonino Maciá Vicente.

El acta es registrada notarialmente el 7 de septiembre de 1981.
La Sociedad Deportiva Peña Jabalí trató de conseguir desde el principio el patrocinio de la UCA. De hecho, la práctica totalidad de los integrantes de la Peña Jabalí lo eran igualmente de UCA. Por ello, en febrero de 1982, la Peña Jabalí aprueba una ordenanza en la que reconoce que la sociedad se constituye bajo el auspicio de la Unión Cinegética Almanseña y deberá, por tanto, atenerse al reglamento de UCA, preservando plena autonomía en su administración, funcionamiento y actividades. Igualmente, se determina en esta ordenanza que serán socios de número de la Peña Jabalí todos aquellos que lo sean de la Sociedad de Cazadores UCA y lo soliciten, sin más requisito que facilitar su filiación. Por su parte, la Unión Cinegética Almanseña, a través de su presidente, expresó sus reticencias a prestar conformidad a estas pretensiones de manera oficial y estatutaria.
Finalmente, durante 1982 se completan los trámites de formalización de la Sociedad Deportiva Peña Jabalí, al remitirse a la Federación Nacional de Caza los documentos notariales y los estatutos aprobados por la sociedad. En mayo se remite a distintos organismos comunicación oficial de que la Sociedad Deportiva Peña Jabalí se haya registrada en el CSD con el número 1408.
